AMOR, ES…
En este momento, alguien se preguntará: ¿Qué es el amor? Cada uno de nosotros tendrá su propia definición o su propio concepto. Pero si analizamos profundamente la palabra, nos daríamos cuenta, que nadie, absolutamente nadie, puede escapar al contenido expreso de este sentimiento, recibido o dado…, por amor. Incluso la axiología lo considera el valor de los valores. Porque tiene relación: con la paz, la caridad, el respeto, la tolerancia, la prudencia, la fe, la esperanza, la paciencia y la perseverancia, entre otros. Y por tanto, se manifiesta como el amor de esposos, el amor de amigos, de familiares, de padres, de hijos, de vecinos, de novios. También como el amor al país, a la vida. Amor a ella..., o, a amor a él.
Pero..., que contraste cuando decimos amar a alguien, sin sentirlo. ¡Que doloroso ha de ser descubrir esa verdad…! De que..., en realidad no nos aman. ¿No será más amor, ser honestos para no lastimar, y no romper el corazón de Alguien? ¡Imagínate…! ¡Que doloroso ha de ser amar…, y no ser amado!
Tú cuando dices amar a alguien… ¿Dices la verdad…, o es un cumplido? El amor es un valor, ya lo vimos. Y los valores; no existen, hasta que no los ponemos en práctica. Por eso no debemos considerar, que halar de amor, es hablar de sexualidad o genitalidad. ¡Que también es parte del amor! Pero con sus respectivas precisiones.
Entonces..., yo me pregunto: Amor será: ¿comprar, comprar y comprar? Amor será: ¿dar, dar y dar? Amor será: ¿fingir, fingir y fingir? Amor será: ¿aparentar, aparentar y aparentar? ¡No…, claro que no! El amor es algo más profundo, como se lee en la ciudad de la imaginación:
“…Amor: es un viaje de vida en el tiempo; y lo entienden mejor, las personas que dejan de oír y de ver la vida. Las personas que en lugar de oír, aprenden a escuchar la vida; y los que en lugar de ver, observan la vida en convivencia. Porque…, amor es sentir sin tocar. Amor es amar sin querer. Amor es viajar a los recónditos espacios de la ilusión, en lo fantástico de la fantasía, donde todo es real y parece no serlo. Donde todo existe y todo se puede crear. Donde se comprende y no se exige comprensión, donde se perdona sin pedir perdón, donde el sufrimiento se transforma en valor y no en desdicha permanente. Donde el dolor se sufre, se acepta y se vence. Donde las lágrimas están a flor de piel, y se cancelan por el latir enamorado de un corazón, transformándolas en lágrimas de presencia y no de ausencia. El amor es un estado donde se sufre y se llora; donde se ríe y se enoja; donde se está y no se está; donde son y dejan ser. Es un Mundo de luz y sonido, donde se escuchan los colores y se observan los sonidos: es un Mundo de sensibilidad, donde se huele a través de la piel, y se toca con el pensamiento… Y todo por un gusto. Un simple, complejo, y fascinante gusto de vivir. Es un Mundo tan sutil, que el tiempo se convierte en emoción, y puede durar, desde un segundo, hasta el principio y fin de la vida. Es un mundo. Donde…, a partir de nada… ¡vale más todo!...”
¡Ama y deja amar! ¡Ama a ese niño o niña, travieso o traviesa! ¡Ama a esa joven, o a ese joven, inquieta o inquieto! ¡Ama a ese esposo, o a esa esposo incomprensible, enseñándolo o enseñándola a comprender! ¡Ama a esa esposa o esposo que ya no es la misma o el mismo, como la amabas o lo amabas cuando era! ¡Ama a ese joven rebelde, o a esa joven rebelde..., que tu discípulo es! ¡Perdona lo que tengas que perdonar! ¡¡Ama!! ¡¡Simplemente, ama…!! Para que puedas disfrutar tu vivir, tu convivir, tu bien ser y tu bien estar.
…Para ti, ¿Qué es el amor? …¡No lo digas! ¡No lo digas! Mejor, ¡Vívelo! y enséñanos a vivirlo.
¡Feliz día del amor!